Más de 150 referentes de 16 provincias se congregaron en el 5° Encuentro de la Red Nacional de Alimentos Cooperativos. Frente al contexto de caída del consumo y crisis económica, el sector debatió propuestas concretas de comercialización, soberanía alimentaria, integración digital y financiamiento.
El 5° Encuentro de la Red Nacional de Alimentos Cooperativos, realizado en la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Rosario, dejó profundas reflexiones sobre el momento que atraviesa el cooperativismo y la Economía Social y Solidaria.
Tras tres jornadas de intenso trabajo, más de 150 representantes de organizaciones de 16 provincias, federaciones invitadas, legisladores, funcionarios e integrantes de universidades trazaron una hoja de ruta orientada a pasar de la resistencia a la reconstrucción.
El evento fue declarado de interés por el Concejo Municipal de Rosario y la Cámara de Senadores de la Provincia de Santa Fe, consolidando su relevancia institucional y política.

Diagnóstico de coyuntura: sostenerse de pie en un escenario adverso
La consigna del encuentro partió del reconocimiento del contexto actual. “Le pusimos de la resistencia a la reconstrucción para arrancar reconociendo el estado de situación actual en que estamos la mayoría de las cooperativas de la red y de las redes hermanas. Una situación de fuerte caída del consumo que nos impacta a todos y de punta a punta del país” reconoció en dialogo con ANSOL Ignacio Vila referente histórico de la Red Nacional de Alimentos Cooperativos.
Javier Rodríguez de la cooperativa Cauqueva y miembro de Alimentos Cooperativos destacó también que “hubo mucha expectativa de juntarse, de encarar, de buscar soluciones juntos, para poder comercializar más, para mejorar y también se discutió sobre qué se les pediría a las políticas públicas en los distintos niveles de gobierno y cómo pararnos frente a un posible nuevo gobierno para instalar una agenda de temas”.
“Las organizaciones están con la economía muy caída y los ánimos en muchos casos también. Por eso, el encuentro fue un bálsamo. Hubo mucha expectativa de juntarnos, encarar y buscar soluciones juntos para comercializar más” agregó Rodríguez.
Por su parte, Patricia Vallina, presidenta de la cooperativa Germinar y una de las anfitrionas del evento, remarcó el carácter productivo del sector afirmando que “todos los que fuimos estábamos convencidos de que somos un sector productivo y no que simplemente nos relacionamos por solidaridad. Me llevó a reflexionar sobre la posibilidad real de constituir un modelo económico alternativo”.

Los tres ejes estratégicos para el futuro del sector
A través de dinámicas grupales orientadas al debate y la síntesis, los participantes definieron tres acuerdos centrales de trabajo conjunto a futuro:
Banco de contenidos y visibilización: Creación de un banco unificado de imágenes, videos e información sobre las distintas experiencias para potenciar la estrategia comercial y de comunicación del sector.
Censo cooperativo digital: Relevamiento integral de las organizaciones participantes a través de herramientas tecnológicas desarrolladas internamente.
Esquemas de financiamiento: Diseño e impulso de herramientas de financiamiento adaptadas a las necesidades reales de los emprendimientos de la Economía Social y Solidaria.

Innovación digital y articulación política
Un aspecto destacado del encuentro fue el uso de tecnología propia para la facilitación de las jornadas. El proceso fue conducido por la Mutual La Correntosa, que además son una cooperativa de software libre que digitalizó la toma de datos y permitió proyectar las conclusiones en tiempo real.
Sobre este punto, Rodríguez subrayó la intención de extender estas herramientas a otras redes. “Hablamos de generar espacios digitales de identidad abierta para la red de redes, de modo que pueda albergar a cualquier organización que se quiera sumar y presentar los productos que ofrece”.
Asimismo, la presencia de funcionarios, legisladores y académicos permitió instalar debates estratégicos sobre políticas públicas y la relación con el Estado.
“Discutimos qué se les pediría a las políticas públicas en los distintos niveles de gobierno y cómo pararnos frente a un posible nuevo escenario para instalar una agenda de temas. Con la presencia de funcionarios y universidades se pudo sostener un nivel de interés clave para pensar el futuro”, agregó Rodríguez.
La dimensión internacional también estuvo presente con la participación de Campocop (Chile), quienes compartieron la apertura del Almacén de Alimentos Cooperativos en su país utilizando el mismo nombre y logotipo de la red argentina.

Redefinir la alimentación: más allá del diagnóstico tradicional
Uno de los debates conceptuales más intensos se centró en el acceso a los alimentos como determinante fundamental de la salud. Patricia Vallina destacó la necesidad de revisar los marcos conceptuales tradicionales. “Se debatió no hablar más en términos de ‘diagnóstico’, un concepto derivado de la medicina donde hay un médico fuera del problema y un paciente pasivo. En el caso de la alimentación, todos los sujetos estamos contenidos dentro de la misma problemática. Es un tema que nos involucra a todos”.
La afectividad como pilar de la reconstrucción
Más allá de los acuerdos técnicos y políticos, los organizadores coincidieron en que el reencuentro presencial tuvo un valor afectivo fundamental para renovar energías de cara a lo que viene.
“El compartir también es parte de la resistencia y de la reconstrucción. Encontrarnos compañeros de 16 provincias, abrazarnos, escuchar los acentos, compartir la comida, el trabajo y la música nos alegra la vida y nos da fuerza. Como decía un compañero: el encuentro le devolvió cinco años de vida”, concluyó Ignacio Vila.
Fuente: ANSOL